SPLIT-STARI GRAD (ISLA HVAR)
SPLIT-STARI GRAD (ISLA HVAR)Después de 4 meses, por fin me animo a contar aquí el viaje que hicimos mi novio y yo con motivo de una boda que teníamos en Zagreb.
Salimos de Madrid el día 22 de Julio (martes) y llegamos a Zagreb (vía Munich) sobre las 4 de la tarde. Allí en el aeropuerto nos esperaba mi amiga y su futuro marido, ambos croatas. Fuimos a recoger el coche de alquiler (un C4) y a tomar algo a un bar-restaurante tipo cowboy chulísimo en Sveta Nedelja (te sientas en sillas de montar en la barra). Sobre las 7 de la tarde salimos en dirección a Selce. Por la autopista muy bien (nos llamó la tención lo verde que es el país), hasta casi llegar a Rijeka, pero nos salimos bastante antes por una carretera costera lleva de curvas. Pudimos comprobar que a los croatas no les dan miedo las curvas sin quitamiedos, la velocidad ni los cambios de rasante. En Selce nos alojamos en el Hotel Esperanto, un sitio muy bonito y muy bien situado. La habitación era enorme, con vestíbulo, baño completo, nevera, televisión, aire acondicionado (aunque no lo necesitamos) y terraza con vista a la piscina y al mar. Es un hoel pequeño, pero precioso y muy llamativo con ese color amarillo que tiene. Nos costó 100⬠la noche, con desayuno incluido. Habalndo de esto último, el desayuno era muy muy completo y se podía hacer en la terraza, al solecito o bajo las sombrillas. Esa primera noche vimos Selce, hicimos algo de compra en Konzum (está en todos los sitios este supermercado) y cenamos muy bien en un restaurante junto al mar.
El miércoles 23 por la mañana fuimos al mar en Selce. Lo malo es que es de cemento, pero hay unas escaleras para bajar. Eso sí, con cuidado, porque hay erizos. El agua estaba helada, porque tampoco hacía mucho calor (no pasábamos de los 20-22ºC). A continuación fuimos a coger un barco que nos llevaba a la isla de Krk. Por 18â¬, íbamos a un pueblo de la isla que se llama Vrbnik, a hacer una degustación de aguardientes, queso y jamón y por la tarde a una playa de arena fina. El viaje duraba en total 5 horas. El trayecto hasta allí es bonito y tranquilo, y nos pasaron dos chupitos de aguardiente (muy ardiente, por cierto). Al llegar, fuimos de paseo por el pueblo, y estuvimos en la calle más estrecha del mundo. Después bajamos a un restaurante a hacer la degustación, y al final a la playa no pudimos ir por el frío y la lluvia, así que a las 4 y media ya estábamos de vuelta en Selce. Con toda la tarde por delante, y el frío y la lluvia, decidimos ir de visita por la zona. Fuimos a Senj, y allí vimos el casillo de los Frankopan y el casco histórico
Para las mujeres (y también para los hombres), hay una tienda de ropa a muy buen precio que se llama MANA, y tienen una ropa muy bonita. Estaba también en Zagreb (4 tiendas) y en Eslovenia. Desde allí fuimos a Novi Vinodolski, donde había un cocnierto, y allí nos quedamos viéndolo.
El jueves 24 por la mañana fuimos a la playa en Crikvenica.
Es un pueblo precioso, bastante grande, comparado con Selce, y la playa es de piedras redondas, así que tuvimos que comprar chanclas para meternos en el agua. Allí también estaba bastante fría. Después, y siguiendo hacia el norte, fuimos a bañarnos a Dramalj, donde comimos en un restaurante con vistas al mar.
Allí la playa es de piedras y de cemento, y tiene chiringuito playero. Visitamos también Jadranovo, aunque no tiene nada interesante. Por la tarde, fuimos a visitar Rijeka. No es una ciudad muy bonita, pero tiene cierto encanto, sobre todo el puerto al atardecer.
El viernes 25 recogimos todo del hotel, y nos fuimos hacia Zadar. Dudamos entre visitar Opatija o Zadar, y al final nos decantamos por la segunda opción. Hay unos 270 km desde Selce, y la carretera es de curvas siguiendo la costa, por lo que el viaje es eterno, pero mereció la pena, por ver las maravilosas calas, los pueblos, las islas (Krk, Pag, Rab) y el parque nacional del Velebit. Por el camino paramos en una cala (de bastante difícil acceso desde la carretera a pie) que pertenece a Novi Vinodoslki donde el agua, aparte de helada, era de color azul turquesa, como si se tratara del Mar del Caribe.
Zadar es una ciudad muy bonita. En el casco histórico, junto a la catedral, había un mercadillo bastante grande, y bastante caro, también. Allí comimos, hicimos algo de compra y también nos bañamos en la playa, de piedras igualmente. En la parte de la ciudad moderna, vimos unos edificios que tenían aún los restos de la guerra visibles (fachadas agujereadas, incluso persianas agujereadas). Después, salimos hacia Zagreb por la autopista. Allí nos esperaban mi amiga y su novio y desde allí nos fuimos a Samobor, que era donde nos alojaríamos, en el Hotel Lavica. Es un hotel pequeño, pero bastante chulo, aunque no era tan bueno como el de Selce. Esa noche cenamos allí algo típico: cevapi, mlinci y kremÅ¡nita. Todo buenísimo, sobretodo el cevapi (carne con distintos aderezos).
El sábado 26 por la mañana fuimos al mercadillo de Samobor y después a Zagreb en el bus y el tranvía (ya dejamos el coche). Allí nos esperaba otra amiga mía croata, que nos hizo de guía. Visitamos la catedral, el mercado de Dolac, la puerta de Piedra, el parlamento y la iglesia de S. Marcos, Gradec, la iglesia de Sta. María, la plaza de Ban Josip Jelacic, el teatro nacional, el museo Minara, la torre Cibona, el jardín botánico y la estación principal y el centro comercial subterráneo que hay.
Comimos muy bien en un restaurante que se llamaba Leonardo cerca de la catedral. Luego se puso a llover, y nos volvimos a Samobor, a preparanos para la boda.
Por la tarde, boda en la iglesia de Samobor y cena en un restauante junto al pueblo de Gradna. La boda fue muy bien, aunque no nos enteramos de nada, y la cena muy bien también, hasta las 4 de la mañana, comiendo y bailando, como se hace allí. Incluso nos dedicaron dos canciones «a los españoles» y uvimos que salir a bailar delante de todos los invitados.
El domingo 27 salimos de nuevo a Zagreb, directamente a comer, y a ver más tranquilamente de nuevo la ciudad. Nos sorprendió mucho que estaba la ciudad totlamente vacía, incluso el centro. Luego por la tarde-noche fuimos a casa de los padres de mi amiga a cenar con ella y su familia la comida que sobró de la boda (allí es tradición, según me dijeron). Por la noche en Samobor salimos a tomar algo, porque hay muchos bares allí.
El lunes 28 fuimos con mi amiga y su marido a Eslovenia. Primero paramos en Bresize, a comprar ropa en la tienda MANA, mucha mucha ropa. Desde allí, ya fuimos directos a Ljubljana, donde comimos y luego visitamos la ciudad, muy bonita por cierto. Subimos al castillo en el funicular, vimos la catedral, los puentes sobre el río y edificios muy bonitos en el centro. Lástima que había muchas calles en obras. En cuanto a precios, se nota que están en zona euro porque tenían precios similares a los de España. De vuelta, fuimos a Trakoscan (Croacia) a ver el castillo y los lagos artificiales que hay junto al castillo.
Ya se nos hizo muy tarde, y paramos en el pueblo en el que nació Tito a cenar en el restaurante de un hotel. Cenamos muy muy bien por muy poco dinero.
El martes 29 estuvimos mi novio y yo paseando por Samobor (y yo comprando más ropa en sus tiendas). Después mi amiga y su marido vinieron a recogernos y nos fuimos a Plitvice. Primero paramos en Karlovac, donde hay un museo de guerra al aire libre: hay tanques, tractores que apañaron para hacer de tanque, y un avión derribado antes de que les bombardearan.
Además, hay edificios destruidos que ya no se han arreglado. Seguimos el camino, y paramos en Slunj, donde el agua pasa y hace pequeñas cascadas bajo als casa que cuelgan en la ladera. Un sitio muy bonito.
Desde allí continuamos hacia Bosnia, para ir a visitar Bihac. Por el camino, cerca de la frontera, vimos un par de carteles de peligro de minas. El cambio a Bosnia es brutal, lo primero, porque son musulmanes y hay mezquitas en cada lugar, y lo segundo porque se nota su pobreza. Fuimos a comer a Bihac, donde probamos una sopa de arroz típica bosnia y los cevapi. No es un sitio muy bonito, pero impone, puesto que los edificios está totalmente agujereados por las balas y no se han arreglado. Tenemos fotos de esas fachadas alucinantes. Después de comer ya fuimos a Plitvice.
La entrada es cara, pero merece la pena, os lo recomiendo aunque os pille lejos de donde estéis. Hicimos el recorrido corto, de 2-3 horas. Primero se tienen que bajar andando hasta coger un trenecillo que te lleva al punto de inicio del recorrido. Allí, ya a pie, fuimos viendo los lagos, las cuevas, los peces y cogimos un barco que lleva de un lado de un lago a otro lado. Es un lugar precioso. A la salida, volvimos a Samobor, pero paramos a cenar en Jaska.
El miércoles 30 por la mañana vino mi amiga a recogernos, y fuimos al centro comercial de Samobor a tomar algo y hacer las últimas compras antes de ir al aeropuerto para volver a Madrid. Y allí nos despedimos, hasta la próxima vez que venga ella a España o la próxima que volvamos nosotros a Croacia (que volveremos seguro).
Hicimos bastantes compras, especialmente yo, aunque no hay muchas tiendas de souvenirs, al menos en Zagreb, donde sólo vi dos.
Ahora nos queda por ver toda la zona sur (Split, Trogir, Dubrovnik) y la zona nor-este (Varazdin, Bukovar, etc.).
Hola Silvi
Muchas gracias por tu relato apld7 :ola:
Si tienes algunas fotos del viaje, mandamelas a mi mail y las publico con tu post.
Tienda que visitaste se llama NAMA (no MANA)…algo similar al antiguo SEPU español
…
Hola, gracias por la respuesta, pero en mi ropa, en la etiqueta y en los tickest que aún guardo pone MANA (y no NAMA). Era una tienda de ropa, y compré en 4 tiendas diferentes.
Te envío fotos a tu correo.
© 2005-20023 A Croacia Guía de viaje y turismo de Croacia Acroacia.com.
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