Relato Croacia, primera parte (con fotos)

Viendo 2 entradas - de la 1 a la 2 (de un total de 2)
  • Autor
    Entradas
  • #5308

    Hola,
    Ya he vuelto de Croacia. Volvimos el 17 de Agosto. Primero de todo decir que nos ha encantado y lo recomendamos 100%.
    Nosotros hemos estado allí­ 17 dí­as. Empezamos en Pula y terminamos en Dubrovnik. Os voy a detallar la ruta que hemos hecho, parecí­a que í­bamos a estar muy ajetreados de un lado para otro cuando la hicimos, pero he de decir que no ha sido así­… hemos tenido un viaje tranquilo con tiempo para bañarnos, salir, disfrutar y ver un montón de sitios.
    Ahí­ va:

    Dí­a 1: llegamos al aeropuerto de Pula sobre las 10.30 de la mañana y cogimos el coche de Sixt que habí­amos alquilado por Internet en el mismo aeropuerto, eso sí­ decidimos contratar el seguro a todo riesgo (80 euros más o menos) y menos mal que lo hicimos porque como luego os contaré tuvimos un pequeño percance. Entre pasar el control en el aeropuerto (pedazo cola), hacer la gestión del coche, etc. para cuando nos pusimos en marcha eran sobre las 12.00 del mediodí­a. Cogimos dirección Pula con la intención de ver únicamente el anfiteatro e ir dirección Rovinj. El tema es que hubo algún accidente o algo porque habí­a una caravana tremenda y pasó una ambulancia, así­ que, decidimos pasar de Pula y dar la vuelta para coger la carretera hací­a Rovinj. Llevamos el GPS, así­ que, no habí­a problema…
    Llegamos a Rovinj y nos dimos cuenta del problema fundamental en Croacia (por lo menos en agosto): el aparcamiento. Bueno, finalmente aparcamos en un sitio de OTA, así­ que, cambiamos dinero allí­ mismo en un banco, pagamos OTA por unas horas (barato) y fuimos a ver el pueblo. La verdad es que nos gustó mucho. La zona del puerto nos recordó mucho a Ajaccio (Córcega) dónde estuvimos hace un par de veranos. Dimos un paseo, compramos pan y decidimos ir a comer a un parque dentro del mismo Rovinj que estaba pegado al mar. Allí­ nos dimos nuestro primer baño, nos vino de perlas para refrescarnos y comimos un bocata.

    De allí­ fuimos a Porec, pero por el camino nos paramos en el canal de Limski (o algo así­), un sitio curioso y bonito de ver. Mi novio se bañó y todo.

    De ahí­ fuimos a Porec. Porec muy parecido a Rovinj. También nos pareció un pueblo chulo. Subimos a lo alto de la torre de la iglesia desde dónde se veí­a todo el pueblo. Merece la pena subir, sacamos unas fotos muy chulas

    Dimos un paseo, mi novio se compró un helado (el primero) de limón que no le gustó nada y decidimos ir hacia Opatija porque habí­amos tenido un viaje muy largo (Bilbao-Londres (dormir en el aeropuerto un poco) – Pula), así­ que tení­amos ganas de ducharnos, cenar y dormir. En Opatija no encontramos nada, sobre todo porque no podí­amos aparcar en ningún sitio… así­ que fuimos hací­a Lovran. Allí­ por medio de una agencia encontramos un sitio. Nada del otro mundo, pero suficiente para ducharnos y dormir. Nos cobraron 50 euros desayuno incluido (uno de los sitios más caros, pero estábamos muertos y sin ganas de seguir buscando).
    Lovran no tiene mucho… fuimos a cenar y aunque el camarero era de lo más pesado del mundo y nos metió un entrante por la cara, he de reconocer que los espaguetis que comí­ fueron los mejores de todas las vacaciones.

    Dí­a 2: nos levantamos temprano, desayunamos y nos fuimos hacia Krk. Al principio nos asustamos porque estuvimos en medio de un atasco un rato, pero luego cogimos la marcha y no hubo problemas. Pasamos el puente y entramos en Krk. Llegamos a Krk (ciudad) y lo primero que hicimos fue buscar sobe, no querí­amos andar a última hora como el dí­a anterior. No nos costó mucho, creo que en segundo sitio dónde preguntamos nos quedamos. 40 euros la noche. Dejamos las maletas y fuimos a ver Krk. Estuvimos un ratito, pero hací­a un calor insoportable, sólo hací­amos sudar, así­ que, decidimos dejar Krk para la noche y coger el coche e ir hasta Baska. Llegamos enseguida, el problema de aparcar, al final en la cuesta que sube al camping. La playa estaba a tope, así­ que, decidimos buscar un sitio más tranquilo… encontramos una roca para nosotros solos y ahí­ nos dimos un chapuzón y comimos… después cogimos un taxi-boat y fuimos a la playa de Vela Luka (sólo se puede llegar por mar). Allí­ estuvimos de lujo. Cuando volvimos vimos un poquito el pueblo (muy chulo).

    Volvimos a Krk. Para entonces ya no hací­a tanto calor, así­ que, dimos un paseo por el pueblo y cenamos en una pizzerí­a muy barato. Otro paseito y a dormir.

    Dí­a 3: nos levantamos muy pronto para coger el ferry que salí­a de Valbiska a las 7.45. Cuando llegamos ya habí­a bastante cola y luego se formó una todaví­a mayor, lo que no sabí­amos era que era porque habí­a dos ferries, uno para ir a Rab (el nuestro) y otro para ir a Cres. Los ferries seguro se pueden pagar con Kunas, ahora bien, en algunos sitios puedes pagar con tarjeta, en otros con euros… mi consejo es que por si acaso siempre se lleven Kunas. Me equivoqué de cola, pero finalmente tuvimos sitio de sobra en el ferry que iba a Rab, los que iban llenos eran dos que se dirigí­an a Cres. Llegamos a Lopar. Aquí­ fuimos a una oficina de turismo para conseguir un mapa de la isla y para que nos recomendaran algún sitio. A la chica le pareció una pregunta bastante rara y no sacamos mucho en claro. Fuimos a la zona de Supetarska Draga pero no nos gustó mucho, así­ que, decidimos ir hací­a la ciudad de Rab. Aparcar gratis era imposible, así­ que, al final pagando (aún así­, estaba difí­cil)… Hací­a un calor impresionante pero nos armamos de valor y fuimos a ver el pueblo cuesta arriba. Es el pueblo de las cuatro torres. Subimos a la más alta. La verdad es que está un poco peligroso pero merece la pena, la vista es espectacular.
    A mi se me antojó buscar el mirador desde dónde se ven las cuatro torres, preguntamos y lo encontramos, eso sí­, sudando más imposible.
    Después de verlo todo decidimos marcharnos de Rab y buscar un sitio tranquilo dónde bañarnos, tomar el sol y comer… por suerte lo encontramos.

    Aparcamos el coche en la carretera y bajamos por un medio caminito y encontramos un sitio genial. Eso ya era otra cosa… este dí­a sufrimos con el calor. Estuvimos muy a gusto en nuestra playita privada, pero tení­amos que coger el ferry en Misnjak para ir a Jablanac. Llegamos con un poco más de media hora de antelación para coger el ferry y como no habí­a casi gente en tres minutos llegó el anterior al que querí­amos coger y no tuvimos problemas para entrar. Enseguida llegamos a Jablanac. Nuestra sorpresa fue ver la cola que habí­a en sentido contrario. Increí­ble, de asustar… no sé si además de a Rab desde Jablanac se puede ir a algún otro sitio, pero era flipante. Nosotros cogimos dirección Plitvice. Tardamos dos horas y pico, lo peor fue que algunos kilómetros los hicimos por una carretera sin asfaltar. Estaban arreglándola y estaba todo levantado. Finalmente llegamos y paramos en un hostal para preguntar por alojamiento. Nos dijeron que allí­ no tení­an sitio, pero que acababan de inaugurar un nuevo hostal a 3 kilómetros de la entrada nº 1 del parque y que allí­ sí­ tení­an. Así­ que allí­ nos fuimos. Era un hostal nuevo (Winnetou), todaví­a andaban pintando en recepción, la habitación era pequeñita pero estaba muy bien. Nos costó 40 euros. Cenamos en un restaurante cerca de allí­ (500 metros) muy barato y muy bien.

    Dí­a 4: Volvimos a madrugar. Plitvice abrí­a a las 7 de la mañana, así­ que, decidimos plantarnos allí­ para esa hora. Tení­amos la entrada a 3 kilómetros, pero me la pasé sin querer, así­ que, fuimos a la siguiente. Fuimos a la entrada número dos. Nada más llegar vimos que para aparcar habí­a que pagar el parking, así­ que, la entrada al parque no es cara, pero hay que sumarle el aparcamiento. Cuando compramos el ticket nos dijeron que hasta la 8 de la mañana no era el primer autobús que habí­a que coger para hacer el recorrido H. De haberlo sabido hubiésemos dormido un poco más pero bueno… por fin vino el primer autobús y nos llevó al lugar dónde empezar la ruta. Nosotros empezamos por la parte de arriba. Esa parte es preciosa y además la hicimos casi solos… yo lo disfruté mucho y saqué millones de fotos. Luego cogimos el barco y cuando llegamos a la parte de abajo la cosa cambió… cada vez iba llegando más gente y disfrutar de todo aquello era más difí­cil. Aún así­ me pareció la parte de arriba más bonita que la de abajo. Para colmo, aunque parezca mentira, nos perdimos!! Yo creo que los primeros de la historia en perderse en Plitvice. Nos pasamos la entrada número 1 donde debí­amos coger un bus que nos llevaba a la entrada número 2 y lo hicimos andando por un camino por el que no iba nadie… al final llegamos!!!! Cinco horas andando… para cuando acabamos hací­a un calor horrible y habí­a muchí­sima gente que en ese momento empezaba el recorrido… me daba alivio pensar que yo ya habí­a acabado!!!

    Compramos algo para comer durante el camino y sin perder el tiempo nos dirigimos hací­a Prizna para coger el ferry e ir a Pag. Esta vez decidimos coger otro camino para evitar las zonas sin asfaltar, pero no hubo suerte porque por este lado también estaban arreglando la carretera y también hubo un cacho sin asfaltar. Necesitamos 2 horas y pico para llegar a Prizna. Nada más llegar compramos los billetes y metimos el coche en el ferry, todo muy rápido. Así­ que, en nada tiempo estábamos en Pag. Nos apetecí­a un baño y descansar un poco, así­ que, por curiosidad decidimos ir a la playa de Zrce. Sólo es posible aparcar si pagas (baratito eso sí­), aún así­ el aparcamiento es un infierno. La playa sin más, probablemente, la más sucia que hemos visto en todo el viaje, muchí­sima gente, mucho ruido… no nos gustó, pero bueno matamos la curiosidad. Estuvimos un rato y luego nos fuimos hací­a la ciudad de Pag.
    Problema: no encontrábamos ningún sitio para dormir… ni por nuestra cuenta (preguntamos en un montón de sitios), ni por medio de agencias… Decidimos salir un poco del pueblo y seguir preguntando… al final, el dueño de uno de los sitios dónde preguntamos le llamó a un amigo suyo y este nos llevó a lo que él habí­a llamado Bungalow. En fin, 40 euros por pasar una noche en un garaje. Tení­a todas las habitaciones de la casa ocupadas y yo creo que habí­a habilitado el garaje con camas y un baño según él completo, pero que habí­a que verlo. En fin, estábamos desesperados y cansados, así­ que, allí­ nos quedamos… Cenamos en Pag y ahora que he vuelto, he de decir que sin duda el sitio que menos nos ha gustado ha sido Pag. No le encontramos ningún encanto… tanto Zrce, como la ciudad de Pag en mi opinión prescindible totalmente. Dormimos en el garaje/bungalow con miedo a que entraran gatos por la ventana porque la “persiana” hecha con cuatro palos era de traca…

    Dí­a 5: Decidimos no madrugar tanto como los otros dí­as, pero sí­ levantarnos cuanto antes para perder de vista ese sitio… Eso sí­, los dueños eran un matrimonio y eran muy majos… con las prisas me dejé olvidadas las gafas de sol, nos dimos cuenta enseguida y volvimos, ya las habí­an encontrado y las tení­an encima de una mesa fuera de la casa preparadas para devolvérnoslas, la señora dijo que estaba segura de que í­bamos a volver por ellas.
    Fuimos dirección Zadar con la intención de parar en alguna playa y pasar una mañana tranquila para contrarrestar el dí­a anterior. Enseguida encontramos una playita para nosotros solos. Dejamos el coche arriba en la carretera y bajamos por un caminito. Qué sitio más chulo (esto sí­ mereció la pena de Pag)!!

    Hací­a un calor que no era ni medio normal… nos dijeron que estaban siendo los dí­as más calurosos de todo el verano… estuvimos unas horitas en la calita y después fuimos dirección Zadar. Al de poco de llegar vimos un sitio que anunciaba sobe y como tení­amos bien para dejar el coche fuimos a preguntar. Guau, el sitio estaba genial y cerca del puente que hay que pasar para entrar en la ciudad antigua. Nos pedí­an 50 euros, pero no dudamos, necesitábamos algo así­!! Dejamos las cosas y como hací­a mucho calor para ir a ver la ciudad fuimos a una “playa” cercana… nos bañamos y estuvimos un rato allí­, pero era un sitio más bien feo y lleno de gente, así­ que, enseguida nos fuimos a Zadar. Nos encantó. Subimos a la torre, oí­mos el sonido del mar, paseamos por sus calles y más tarde fuimos a cenar. Cenamos en un sitio chulo, aunque tardaron horrores en servirnos. Mi novio probó algo tí­pico de Croacia, una especie de salchichas (cevapcici), les dio el aprobado

    Dí­a 6: dormimos un ratito más que otros dí­as, habí­a que aprovechar aquella cama!!!! Con pena nos fuimos de Zadar dirección Vodice. Tení­amos intención de coger un ferry e ir a Prvic, pero fue imposible porque era fiesta nacional y no habí­a ferry, así­ que, nuestro gozo en un pozo.
    De Vodice fuimos a Sibenik. Qué bonito!!! A mí­ me encantó a mi novio no tanto. Además no es tan turí­stico como otros sitios, no habí­a tanta tienda, tanto bar con sombrilla, etc. en las calles y eso también se agradece. Dejamos el coche en la zona del castillo (no pagamos OTA porque era fiesta) y fuimos bajando entre calles. Entramos al castillo, las vistas son increí­bles. Estuvimos un rato callejeando pero como otros dí­as el calor apretaba.

    Decidimos encontrar un sitio dónde bañarnos. Antes de llegar a Primosten dejamos el coche en la carretera y bajamos por un camino hasta encontrar unas rocas dónde estuvimos unas horitas muy a gusto. Aquí­ estrenamos una colchoneta que compramos… una gozada!!.
    De aquí­ fuimos a Primosten, dimos una vueltita por el pueblo, subimos a la iglesia que habí­a arriba… un pueblo mono.

    Y de aquí­ hacia Skradin. En el primer sitio que preguntamos nos quedamos, pero he de decir que habí­a muchí­í­í­í­simos. Pagamos 35 euros pero el baño era compartido con los de la habitación de al lado.
    El pueblo nos sorprendió, nos pareció muy acogedor y bonito. Yo pensaba que era simplemente un pueblo desde dónde ir a Krka, pero que no tení­a ninguna gracia, pero estaba totalmente equivocada.
    Mi novio siguió experimentando y cenó Pastisada. No le gustó… dice que tení­a un gusto dulce como a pasas… y casualidad es de las únicas cosas que no le gustan!!! Aún así­ se lo comió todo, pero no rebanó como es costumbre en él.

    Dí­a 7: otra vez arriba prontito. Cogimos el primer barco a las 8 que iba dirección a Krka. Nada más llegar vimos la súper catarata y nos pareció casi más impresionante que Plitvice, pero luego lo pensé y definitivamente no. Es un sitio muy chulo, pero yo creo que tiene unos peros: no está nada bien señalizado, el recorrido que se puede hacer a pie es un cí­rculo pequeño, comienzas en la catarata grande y acabas también allí­, hay demasiados restaurantes, tiendas, etc., para poder ver todo tienes que hacer alguna excursión en barco, pero éstas no están incluidas en el precio de la entrada, además, cuando nosotros supimos de esta opción tení­amos que esperar 2 horas y pico para poder hacerla. Así­ que nosotros no hicimos ninguna excursión.
    Eso sí­, nos bañamos en la catarata… bueno, mejor dicho al lado de la catarata, porque no te puedes meter debajo.
    Cuando llegamos en barquito de vuelta a Skradin habí­a una pedazo cola para coger el barco.

    Nos fuimos de Skradin a Trogir. Nos encantó Trogir. Aparcamos al otro lado del puente, pero cerca, gratis. Creo que merece la pena andar un poquito. Subimos a la torre de la iglesia pero es en la única torre que he subido dónde no merece la pena subirse y eso que yo soy una enamorada de ver los paisajes y los sitios desde las alturas, me ayuda mucho a situarme y me encanta sacar fotos desde arriba. Si hubiese que poner un pero dirí­a que habí­a demasiadas tiendas, sobrillas, etc. me intenté imaginar ese sitio vací­o y sin los comercios y creo que serí­a de flipar.

    Mi novio se cortó el pelo cortí­simo en una pelu por 40 kunas… le dejaron muy guapo aunque él decí­a que parecí­a un soldado…
    Comimos en trogir y paseamos por sus calles. Luego nos dirigimos hacia Split. Bufff, esto ya era otro tema con el coche… un sitio mucho más grande, con mucho tráfico… no habí­a sitio para aparcar. Al final encontramos un sitio y justo enfrente habí­a una agencia de turismo. Preguntamos allí­, pero sólo tení­an apartamentos por 60 euros. Nos parecí­a mucho y decidimos dejar el coche allí­ e intentar buscar nosotros algo. Cerquita habí­a un parque con dos señoras y decidí­ preguntarles si sabí­an de algún sobe allí­ cerca. Una de las señoras, muy maja, me llevó hasta la casa de su vecina o amiga. Nos enseñó la habitación y nos pidió 40 euros. Eso sí­, debí­amos compartir con ella el baño. Tení­amos el coche cerca aparcado, el puerto estaba cerca para el dí­a siguiente y decidimos quedarnos allí­. Dejamos las cosas y nos fuimos a ver Split. Nos quedamos de piedra… qué sitio tan curioso… más que bonito es peculiar, único… nos encantó… anduvimos de arriba para abajo, también subimos a la torre (para variar…).

    Después de cenar y de andar y andar por las calles fuimos a dormir. ¿Cuál fue nuestra sorpresa? Que la calle dónde estaba la casa era la más ruidosa de todo Split. Pasaban un montón de coches con la música a tope, se oí­an a la gente joven pasar de aquí­ para allá, se oí­a una música de fondo, yo creo que habí­a alguna discoteca o bares cerca… además la señora andaba de atrás para adelante en la casa… fue un poco infierno…

    #10535
    Mario
    Superadministrador

      Gracias!!! apld7 :salut: apld4 :jump: :ola:

    Viendo 2 entradas - de la 1 a la 2 (de un total de 2)
    • Debes estar registrado para responder a este debate.

    Welcome Back!

    Login to your account below

    Create New Account!

    Fill the forms bellow to register

    Retrieve your password

    Please enter your username or email address to reset your password.

    Ir a la barra de herramientas